Al finalizar el partido contra Central Norte y con la eliminación de San Martín consumada, él prefirió el silenzio stampa. Ese que alguna vez patentó Alfio Basile. Al borde de las lágrimas, Miguel Amaya salió del vestuario, se disculpó de los periodistas y subió al micro. Por ese silencio, que parecía decir muchas cosas, en La Ciudadela; todos esperaban ansiosos las palabras del entrenador.

La expectativa era tremenda. Ayer muchos pensaban que el "Tigre" iba anunciar su continuidad o su decisión de dar un paso al costado. Pero no, Amaya prefirió pasarles la pelota a los dirigentes. "Hay que esperar hasta el fin de semana. Todavía no puedo decir qué será de mi futuro. Luego de la reunión, ellos tomarán la decisión. Yo me siento con muchas ganas para seguir", fueron sus primeras palabras, luego de charlar con sus jugadores. "Simplemente le agradecí su predisposición al trabajo. Siempre pusieron lo mejor y eso dejó satisfecho", confesó.

El mazazo de la eliminación fue tremendo. Para colmo, la campaña del equipo bajo el mando del "Tigre" no fue la mejor. Amaya sacó el 39% de los puntos que disputó, producto de 4 triunfos, 2 empates y 6 derrotas. "El saldo es positivo. Siempre pusimos lo mejor de nuestra parte, trabajamos convencidos en lo que queríamos y promocionamos jugadores que, dentro de poco tiempo, van a ser titulares. Lamentablemente no logramos el objetivo y eso pesa mucho", afirmó.

Amaya no quiere revancha. "Es para mediocres", espetó. Pero desea tener la posibilidad de formar "su" plantel. "Tengo pasión y mucho amor por San Martín, por eso quiero seguir. Me gustaría armar un equipo que sea del gusto de los hinchas y con jugadores que se identifiquen con la historia de San Martín", finalizó dejando un ¿mensaje? a sus jugadores.

Los players se presentaron ayer en el estadio, retiraron sus pertenencias y fueron citados para el lunes, donde se les comunicará qué será de su futuro.

Los interrogantes en torno al futuro "santo" se multiplican. Nada está claro. La comisión directiva se reunirá el sábado para comenzar a delinear los pasos a seguir. Luego de esa "cumbre" se definirán muchas cosas, y entre otras cosas, la continuidad de Amaya.